 |
Cláudia Barbosa é filha caçula de Zininho, o Poeta da Ilha, autor do Rancho de Amor à Ilha entre outras canções. Em 1994 participou da gravação do CD “Jamais Algum Poeta Teve Tanto Prá Cantar”, gravado ao vivo no Teatro Álvaro de Carvalho com a participação dos maiores músicos e intérpretes de Florianópolis. Mas foi em 1998, após o falecimento de seu pai, que Cláudia decidiu cair na estrada interpretando a obra de Zininho e de outros compositores da Ilha, como uma forma de manter a obra de seu pai viva e resgatar a memória cultural de Florianópolis. |
A Claudio Alvim Barbosa (Zininho)
¿Cómo puede cantar algún poeta?
Es muy difícil,
por no decir imposible,
poder imitar en la tela del pintor,
el rayo de luz que se inflama con donaire,
explotando en suave azul, filtrando al sol su color,
color que no he podido resolver en la paleta,
a comienzos de noviembre en Buenos Aires.
Esos altos copetes que se ven aquí y allá,
son colores imposibles, en baja nube violeta.
Hasta me he llegado a preguntar,
cómo puede cantar algún poeta,
algo que no estaba allí
sólo una semana atrás
y será bella
carpeta
en sólo unos
días más.
Cómo poder
explicar
esa belleza
discreta,
esa fina,
ultramar
glorieta,
cuando nos
viste de fiesta,
la flor del jacarandá.
Eduardo León de la Barra, 2006.
Claudia Barbosa, te envío este pequeño homenaje con forma de medio árbol, a la memoria de tu padre.
Por Eduardo León de la Barra — Novembro 10, 2006 @ 3:41 pm
Querido Eduardo,
Muito me emocionou sua homenagem ao meu amado e saudoso pai. O que aplaca um pouco essa saudade é o carinho com que pessoas especiais como vc dispensam ainda hoje à sua obra e saber que ele vive em cada cantinho desta Ilha.
Um beijo grande e obrigada!
Por Cláudia Barbosa — Fevereiro 28, 2007 @ 2:20 pm
Obrigado sono eu,
va outro poema sobre a praia.
TRAS LARGO VIAJE
Playa de blanca arena,
como la luna,
el mar borra tus penas,
lamiendo heridas
con tal ternura,
que queda tu alma limpia,
sin huella alguna.
Luego el sol te acaricia
desde temprano,
trocando sal en oro;
y entre las manos
fino tesoro,
escurriendo sin prisa
se van tus granos.
Y cuando llega un ave
tras largo viaje,
buscando la guarida
para su cría,
das hospedaje,
quedando protegida
la nueva vida.
Y al llegar el ocaso
a quien contempla
con un mirar postrero
bajar el sol,
tu le brindas descanso,
ya sea un guerrero,
o un soñador.
Eduardo León de la Barra
Por Eduardo León de la Barra — Maio 11, 2007 @ 10:23 pm
Obrigada, mais uma vez, por todo esse carinho, Eduardo! Podemos manter contato direto através do meu e-mail pessoal: claudiazininha@yahoo.com.br.
Bjs,
Cláudia Barbosa.
Por Cláudia Barbosa — Maio 23, 2007 @ 7:20 pm